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lunes, 28 de marzo de 2011

Otra entrada caída


Esto no era una entrada hasta hoy. Otra entrada caída se convierte en entrada.

[Un Detalle técnico: Si presiona en la imagen, podrá leerla pero continuará permaneciendo en este Blog, del cual nunca se ha ido.]

Otra entrada cae en manos de uno. Algunos la consideran muerta. Otros, ilegible. Sería antes borrador que entrada. Para muchos, "le falta madurar".

Según varios, el último tipo (el tipo G) de la segunda nota, podría resolverse en "Aztecas no humanos y otros dioses". Para muchos otros varios, se resuelve en "Esquimales", quienes ni siquiera pueden ser considerados seres humanos.

Habría otro error en la última nota (la de los surrealistas) que ni siquiera nos hemos atrevido a considerar o a buscar. Aquel sería el precio que se paga cuando los borradores van más rápido que las entradas. La maduración acelerada se produciría por una concomitante aceleración de objetos atípicos como el amor, la locura o un yaguareté.

Serios embajadores del discurso, resuelven la idea de llamar entradas incluso a los mismos borradores, según el famoso concepto de Occam. Estos últimos terminaron por negar la realidad del borrador y de la entrada, como ya habían afirmado que aceptar la inexistencia de los idealistas podría hacerlos cómplices de un asesinato (que el mismo idealista acepta) pero, sobre todo, ahorraría energía mundial. El argumento no solo es falaz, también es idealista. Los idealistas respiraron y decidieron que este borrador es una nueva demostración de su preciada fe en el hombre o en todos.



Con respecto a las interpretaciones que se han hecho sobre la entrada anteriormente citada y sobre la curiosa disposición de Imágen-Comentario, me dispongo a negar aquella que varios del mundo han dado con respecto a que sea una "Lucha desmedida del subconsciente ante el despotismo de la razón sensorial" (tal como nos ha hecho saber Un Espíritu, dador de sangre universal). Tampoco soy afín de aquella que se vuelca a entenderla como "Asociación lícita de la imagen con el pensamiento o el Mundo Platónico de Ideas inertes que son volcadas hacia el mundo de los pecados en forma breve pero, sobre todo, equina y fácilmente ergonómica", tal como Bellísima Grant (en broma) sostuviera. La versión cinematográfica de la entrada mostraría a un joven bebiendo café como bebería vodka en Rusia, o fluidos corporales propios en Desiertos Diversos. El joven se levanta y sabe que está muerto (lo dice). Un joven se despierta y su actor es el mismo que el del joven anterior. Sabe que está muerto, porque el otro está muerto. Una pantalla en negro niega ambas escenas por igual como posibilidades o meras abstracciones del conocimiento. No puedo negar la hermosura de su esencia, ni la belleza de su interpretación porque de ellas las tiene todas, incluso la correcta o la menos mala.


miércoles, 5 de enero de 2011

Estar también en el futuro también es una ausencia

Idea que refirió un programa de televisión es una que no hace mucho empezó a expandirse sobre la cara de Dios. El programa era una suerte de experimento de simulación social. Sus personajes eran tres cuando contamos a los que sobreviven de un día a otro. Los tres compartían la suerte de los jóvenes y los marginados: querían ser policías. Los tres no se habían dado cuenta: lo eran desde hacía tres años o dos, pero los arquetipos bíblicos ejercían sobre ellos una ceguera especial, la rutina. En un capítulo hay una muerte dolorosa y secreta. En todos los demás también. En el siguiente, una multitud se congrega en una plaza pública para repudiar el control despótico que un gobernante hace de ellos; los tres policías toman el poder para que ya nadie diga que son "oficiales corruptos": en este punto, la serie ha variado para ser su sucesora o una definición nunca antes oída; la gente celebra después y la están matando; la gente celebra porque la están ordenando; el último de los oficiales casi pregunta: "No tengo nada contra la gente, solo, no la coloque tan cerca"; esta frase también es última y tampoco es oficial. Súbitamente encuentro que relaté el final de la serie. Un dato mínimo que muchos disfrutan de leer sobre ella es uno que habla de las operaciones oficiales para encontrar maleantes. El método es numérico, como el método del apocalipsis o el de la astrología, cuya unidad es el año o la causa. Es también un método externo y un método no específico. No falta para que entre en el concurso de los métodos inadecuados. Participa en verano de los métodos fáciles y de los métodos para después de Navidad. El método puede ser definido en estas palabras: El cálculo del tiempo restante para el final del capítulo está evidentemente relacionado con la confirmación de la sospecha sobre un incriminado. Pongamos por ejemplo: Una mujer muere por argumento teológico. Su muerte está rodeada de suspenso místico y dos veces se reza un padrenuestro completo, dos veces se pregunta sobre la identidad de la mujer, dos veces se dice su nombre, dos veces hay alguien que refuta: la atmósfera es de simbolismo irresuelto pero que se resuelve. Su marido había dormido con ella toda la noche y habló muchas veces conversaciones que nadie conservó. Uno de los oficiales, el menos astuto, sugiere que el marido es culpable (esta mención es siempre necesaria pero nunca es definitiva). Otro oficial sugiere que se lo ponga a consideración. El tercero, el último, calcula el tiempo de final: restan cincuenta minutos. Su deducción será la siguiente: si condenamos a este ahora ¿cuánto tiempo quedará por llenar y sin material razonable? (aunque ni una de estas especulaciones se pone en escena). El marido gusta de la libertad y le dan el gusto. El método suele ser pretencioso pero también acierta mucho. Muchas veces se equivoca pero la equivocación excede las características del programa y queda flotando en el aire o afuera, de manera que la verdad resulte otra. Muchas veces, cualquier marido puede empezar a reanudar su carrera en la repartición de argumentos de la que vengan nuevas víctimas y sin necesidad de estar casado: pero estos hechos no suelen contarse en el episodio o se cuentan como disculpa en episodios posteriores, cuando ya a nadie le importa porque el tercer oficial, el último, tendrá un hijo con la telefonista y un hombre que mata de acuerdo con los horarios de trenes y las iniciales de un nombre ya está dando que hablar y está en la televisión. El método es peligroso: una mujer es sospechosa de haberle hablado a su tía antes de su muerte; inmediatamente se convierte en sospechosa de la muerte misma; calculan el tiempo restante y son cincuenta minutos; se la libera y se la perdona; pasan cuarenta minutos y la asesina vuelve a ser la misma mujer (pero nunca había dejado de serlo): en estos casos, no se ha tenido en cuenta el factor de la sospecha postergada, pero muchas veces se tiene y no muere tanta gente. Otra vez el programa dura diez minutos y con resolución incluida. Muchos dijeron que ese episodio ya estaba dispuesto o predestinado a ser así. Extrañamente, los oficiales lo sabían y apuraron sus averiguaciones. Todo pasó tan rápido que decidieron guardar la identidad del asesino que también pudo ser una vaca o un gorila no amaestrado, en la época de los plenos gorilas con maestro. Los tres oficiales son tres por una costumbre de la memoria, que ya supo de Moiras que también ocasionaban y prevenían el futuro y de Erinias quienes también se dedicaban a juzgar con crudeza y ceguera. La triple operación se puede resumir en un oficial, pero el programa es de carácter alegórico.

Entrevista con uno de los creadores que no se llama Jeff Johnson:
- ¿Podríamos concluir que descubren crímenes por el tiempo que falta para que termine el programa?
- Si.
- Todos deberían ser programas de 50 minutos, porque calculan desde la primera vez que aparece un sospechoso. Una vez sucede que quedan 20 minutos, habían rellenado otros 20 con chistes sobre judíos y negros hablando mal.
- Si.
(Inventado por Un Espíritu para su "Conferencia sobre papeles letárgicos y subculturas que esperan por un miembro")

Nelly Kelley, de la revista "Panteísmo no es Globalización", acertó en mostrar la eficacia natural de estos oficiales que nadie necesita escribir en un guión. Los tres se encuentran en la escena y las cosas fluyen, fluyen como el río del tiempo, por ejemplo. En otro artículo resalta la capacidad artística de los tres oficiales que muchas veces deben fingir relaciones conyugales entre ellos mismos, o entre otros miembros del escuadrón para estimular respuestas en los sospechosos: respuestas que no necesitan pero que ayudan a complementar la sagacidad adquirida o la contradicen para bromear. Nadie hay de los que son capaces de notar más cosas en el desarrollo del programa, pero los ayudaré mencionando el hecho fantástico de la previsión de pensamiento: los oficiales acompañan el devenir mental de los sospechosos completando sus estados mentales con sugerencias, situaciones, hipótesis, hiperantítesis que, por lo común, no manipulan el amplio, convexo y difuso mundo de los hechos pasados, que hasta se confunden con el pasado (quiero decir, con el mito). Ante una escena de lágrimas, el oficial puede comenzar sugiriendo que la persona estuvo muy enfadada, que tuvo una discusión con la otra que ya murió, que tiene un registro de acciones que también son "ejemplos para un Ser Vengativo", y otros hechos más o menos genéricos que no descartan la importancia de estar lidiando con un homicida (resultado silogístico de la operación). Nelly Kelley se aprestará a omitir estas anotaciones que yo hago por decir que son más bien características contingentes o no premeditadas, carácter, este último, que (como ya aprendimos del tercer y último oficial) "Jamás quita el mérito de la culpabilidad". Y es cierto.


Las repercusiones del hecho del final anticipado no tienen límites. Margo Strôgmer ya había escrito un manifiesto a favor del marxismo llamado, "A favor del marxismo", que goza de la clave de los comunistas que es "siempre ser explícito", carácter que ha comportado excesos de interpretación. También escribió una novela sobre seres con nombres autóctonos y arcaicos de aparición espontánea que adolecen de niñez y de embarazo o de proceso, y que a cada segundo están en un estado sin causas vívidas, que recuerda fácilmente a esa "Tierra de los cinco minutos"*. Ahora también inició una campaña que involucra al programa, a su método y a la Primera Persona, Bellísima Grant. Esto Bellísima Grant, "mujer del pueblo", "cara autóctona", "palabra de todos o de Dios", "miembro del orden", es también el blanco experimental de las primeras bromas, los primeros usos de un sobrenombre y la primera deudora de un programa sin cuotas de adquisición solar. Dicen que Dios la creó para bromear y para "ver que pasaba" o "por si acaso"; su costilla es fértil y su sexo es dudoso, pero también inició las primeras dos guerras mundiales a las que opacaron las dos siguientes verdaderas guerras mundiales (definitivas) y a las que los profesionales de la historia simularon bajo el nombre de "carrera armamentista" o como un nuevo affaire de Roosevelt con quien también tendría al nacionalismo. Como Bellísima salió bien, pasó a ser un personaje de Virginia Wolf, pero algunos se resisten a dejar de llamarlo como es, Bellísima Grant, hecho que atrasó cien años en el tiempo a la humanidad que ahora tendría implantes de córneas gratuitos e innecesarios. Bellísima Grant, proyecto de hombre, también es recientemente utilizada con el método del final anticipado. Margo Strôgmer utiliza el método para desarrollar la vida de esto y ha adivinado tres casamientos y dos muertes en Bellísima Grant pero ha olvidado mencionar el sexo de sus hijos antes de nacer. Aquel podría ser el comienzo de toda una raza paralela que Dios había cuidado de vedarnos. Algunos magnates no han dejado de decir desde hace dos meses que el uso del método de El Último Oficial en la vida de Bellísima Grant supone la creencia en la teoría de la predeterminación y supone saber el final de la vida de esta persona que ya varias veces se ha declarado "Inmortal y recesiva". Margo Strôgmer, católica absoluta, ha aceptado las críticas y nos ha recordado la utilidad secreta de ser comunista y anti-comunista al mismo tiempo, goce que ya algunos mártires cristianos implementaban y al que los padres de la Iglesia llamaron "Bilocación". Margo Strôgmer toma la vida de Bellísima Grant y cuenta: faltan tres años para su muerte, hoy Bellísima Grant sufre de una descompostura; Margo deduce que Bellísima no puede morir hoy y que su muerte es irremediablemente lejana, pero irremediable. Muchos hacen como que anotan que entonces es como si Bellísima ya estuviera muerta. Margo se ofende. Un hombre inteligente ha sabido decir: "La acción de adivinar instantes sucesivos en el tiempo a una distancia de minutos o días es casi una molestia, una carga o un chiste que no ayuda a resolver cosas que si pasaron. Sería un adelanto tecnológico importante permitirnos abandonar este método y dejar que los hechos se desarrollen según su curso natural: el del reemplazo y la reposición. Me estoy perdiendo mi programa de televisión". Mi deducción personal es la siguiente: el método del oficial es utilizado a partir de un régimen horario predefinido para adivinar hechos externos a él; el método en función de Bellísima es reincidente porque se basa en la vida de esta persona para adivinar hechos de esa misma vida (es decir, su vida). Los resultados son abominables.

Últimamente es cuando adivinos y oficiosos de la traducción han decidido aprovechar el método del Tercer Oficial para adivinar el devenir del mundo. Utilizan el sistema de años y meses. De esta manera es que se ha sabido que Venezuela no declararía su guerra a Malawi porque esas cosas suelen suceder en Noviembre, según datos de La Historia. El gobierno de Venezuela se defendió diciendo que no dejará de hacerlo, pero que aprovechará el sol de Diciembre para tostar a sus soldados y confundirlos con nativos. En la confusión, los soldados de Venezuela correrán con el riesgo de matarse a ellos mismos o de defender la causa de Malawi, quien espera desde hace años por un mesías que Venezuela simuló ofrecer en Octubre pasado a cambio de un dinero que no se devalúa: La fe popular. Una crisis de inflación atacó el sistema de un país a cargo de una presidente. Los oficiosos adivinaron que no dimitiría. La presidenta no dimitió y es posible que la influencia de los adivinos haya sido perniciosa.

*Hans Krimer, recientemente, ha sacado a la luz un manuscrito que otros se apresuraron a decir "Obra de arte" y "obra de teatro", simultánea e increíblemente. El manuscrito no está terminado, pero lo está y también estaría basado en esta tierra de los cinco minutos que mencionamos. A cada momento, en esa obra, la situación no tiene causa evidente. No tiene causa alguna y muchos espectadores que la vieron de día se quejaron de la "vigilia infundada a la hora del sueño" (con estas palabras) a la que la obra induce. Estos mismos espectadores se apresuran a cambiar de opinión y olvidarse, hacer comentarios sagaces o más bien genéricos o hablar de un poema de Baudelaire que a todos les gusta volver a decir porque es tan bueno.


La vida también es numérica (además de la historia, la filosofía y la resolución de crímenes en serie): Resume este texto en GoogleVersions y averigua en que categoría entra según el novedoso sistema de catálogo por número de caracteres (La literatura realista no puede limitarse a los 1000 pero vence una vez más a la literatura fantástica tras el descubrimiento de estos fósiles de unircornio)

miércoles, 3 de febrero de 2010

Si esto fuera magia, este posteo podría haberse llamado "La magia de Miles Davis", pero se llama "si esto fuera magia..."

Miles Davis es uno de esos nombres que se escuchan hasta en ausencia del oyente. Miles Davis, compositor, músico de Jazz. No quiero pecar, no, no quiero, (lo escribo con una mano y la otra, paralelamente, acaricia el lomo de las sagradas escrituras), no quiero pecar de formal, pero Miles Davis es la suma de unos discos, Miles Davis es 183 álbumes según el registro de RYM: ( y RYM es un registro cuidadoso que gente sin nombre y de respiraciones presuntamente esporádicas hace: ) cuarenta mil usuarios, dividido en etapas de su carrera, nueve según Wikipedia, signadas por una discográfica, por elementos constitutivos de la música, o por un color. Con o sin John Coltrane en el saxofón. Miles Davis nació en 1926 y

Se trata de una de las figuras más relevantes e influyentes de la historia del jazz

según Wikipedia. Trompetista, afinidad por la fusión y el bebop. Oriundo de Alton. De madre música. Miles Davis (John Coltrane en el saxofón) creador del sextet y el quintet. Miles Davis, con una ferviente preocupación por la estética de las drogas duras tales como... como, claro... Miles Davis es, (y no quiero pecar de insensato o subjetivo pero) uno de los genios de la música del siglo pasado, y es un gran logro considerando que nació en 1956 o en 1936 o en 1926, Miles Davis es una suma de unos cuantos álbumes (según RYM son... ¿?). Uno de esos nombres que se dicen hasta en ausencia del escucha. Y suelo ser reticente a esos nombres, pero un día se alinearon los planetas o el teclado cobró vida propia (en una inédita conspiración con El Mouse) y fue penetrando páginas, dibujando preguntas, deletreando pedidos. Y no es que quiera pecar de congruente o exacto, o concreto (nada es concreto en Internet, ni siquiera el ruido de una restricción, o el alerta de una peste informática) pero debo decirles que es por eso por lo que no tengo Anti-virus y que, además, el teclado, en su paroxismo de baile negro estadounidense de fines de los sesenta, a tal ataque de vigor le sumó un "+ Mediafire" y entonces "Miles Davis" (John Coltrane, saxofón) estaba en mi pc, porque un extraño me lo ofrecía. "Kind of blue", (ahora mismo termina "So What") "Kind of blue" estaba en mi máquina. El amor a primera escucha no existe, pero creo que en esa tarde gris que a la computadora no le interesaba, y a Miles Davis (John Coltrane, saxofón), a Miles Davis tampoco, en esa tarde gris lo inventamos. El órfico despertar de mis zapatillas y el siseo del taco contra el suelo, me provocaron una risa, y yo estaba un poco feliz porque Miles Davis (John Coltrane redefine el concepto de eco, John Coltrane, Saxofón) estaba archivado en mi computadora y además sonaba, por unos parlantes que el teclado se encargó de prender. De técnica no se nada, pero basta la belleza, que a veces es una fracción de segundo, la mitad de la nota y la deducción de las siguientes, y otra nota y la subsecuente confirmación de las siguientes, y a uno le sobran endorfinas en el recipiente, entonces no hay razón por la que cuidar de las medidas que se están bebiendo. La estética de Miles Davis (trompetista, murió a los 65 años) es perfecta. La ejecución es menos lenta que múltiple, porque la magia que guarda él, o que pulsa Tortoise, o que guarda la percusión en Can (o en grupos más recientes como Boredoms), es una multitud de sonidos que no se oyen, ni se emiten. Se intuyen. Es la sumisión del inconsciente a una experiencia menos efímera que milagrosa: la experiencia de sentir que, más allá de la canción que se grabó en el cd, hay una gama de sonidos que se desprenden como por intuición o, en un sentido muy estricto, como por "método de deducción de implicancias lógicas". Y entonces uno no sabe si el simple pensamiento respecto de estas materias del intelecto, es un plagio y entonces prefiere acallar las notas con otra composición (ahora suena "Blue in green") o si este pensamiento, estos sonidos que se multiplican con el verano de la aracnofobia, uno sabe si estos sonidos son de la propia autoría de quien los escucha. Ni siquiera se sabe si el que está al lado puede compartir este festín de sonidos encasillándose en una construcción enclenque que poco a poco toma la forma que el sol le confiere. Si, así digo yo, Miles. Tócala de nuevo, porque yo te conozco ese piano (ahora muere "Blue in green", pero, ¿leen lo que escribo? lo sigo escuchando). Es

un millar, un conglomerado de brevísimas ejecuciones ¿Las oís? Claro que si, si tienen que estar dispuestas ahí desde el primer pensamiento, técnicamente calculado su momento, humildemente insertado. Consciente, siempre concientemente. Es el eco que va multiplicando "Blue in green" (que ya terminó). Sentate. Vos no sos Miles Davis (más de treinta discos a la venta) y vos si que estás pensando en la infinidad de gotas que esperan a que pongas un pie afuera de mi casa, para descocerse de un entramado que ni siquiera ves porque han fijado las nuevas leyes de la perspectiva (repasas el manual orientador con la perfección del heresiarca) y a nosotros nos parece un acometido barbárico. Ser diminuto cuando nos separan dos, cinco, ocho metros, y entonces las gotas aparecen potenciales hasta la inexistencia. El teclado perdió su sensualidad, para nosotros y para él mismo. De él no hablemos. Hablemos de lo que se escucha ahora. Sentate, no va a llover hasta que te indignes a salir de mi casa. No preguntes. Oí. No. Vos. Vos oí. Yo, incurriendo en la fatalidad del presente, yo ya lo oigo (Miles Davis grabó más de veinte álbumes de estudio). Oís. Y no es que de los once minutos de "All Blues", aún el parlante escatime en seis. Es que todavía siguen sonando algunas estrofas de "Blue in green", aún cuando murió hace cinco minutos. Me jura que oye, pero yo creo que algunas cosas las entendemos porque odiamos la privacidad del otro, e irrumpimos por lo que dejó de ser un pedido o una pregunta, y ahora solamente es una de las formas que tengo de jactarme: "¿Oís?". Lo jura. Le digo que se vaya, que tiene que llover. Andate, que tiene que llover. "Lárgate, que tiene que llover" (Lo carcelario del cinturón que me fulmina las costillas, también me priva de algunas locuciones del castellano) (Miles Davis, compatriota de algunos, compatriota, hijo de familia)

Ya pasaron dos meses. "Kind of blue" sigue en mi equipo, en la desprolijidad de lo que no entiendo (Miles Davis, tocaba de esos instrumentos que viven el impulso del aliento, vivió ¿65? años). Yo creo que nunca debería haberlo escuchado, nunca "Kind of blue", por estas consecuencias (que algunos supusieron "consecuencias indirectas") que yo supongo deductivas. Hace dos meses que "Blue in green". Hace dos meses que sigue sonando. Pero no es Blue in Green ("Kind of blue", DAVIS, Miles, 1959), son los ecos de ese pasado Blue in green. Es fácil de entender como para cualquiera. Bajaste un disco de Miles Davis, lo ejecutaste con la presura del inexperto y vos leíste, claro, que eran once minutos en los que distribuían las notas de Blue In Green. Once agraciados, constantes, justos y acatados minutos. Una persona te acompañaba y le tenía miedo a la lluvia. Bajaste la mirada y eran las diez y cincuenta del diez de abril, con Blue in green (de Miles Davis, aficionado al billar, que es una forma de la música concreta, LO EXIJO) habiendo venido en auxilio de mis apacibles oídos recien a las diez y treinta y nueve. No es tan difícil de entender. Se cumplió el plazo y seguía sonando. Y no hace a la resolución deste misterioso caso que la canción exceda los once minutos exactos y que ahora sean los segundos restantes los que siguen maquinando: ya pasaron dos meses y es un eco, ya no importa ni Miles Davis, ni la sequía climática en el norte, ni la relatividad del tiempo. Uno me dijo que era conveniente adoptar esas voces como el silencio del que gozan todavía algunos. Yo digo que el silencio empieza y termina en si mismo, en el silencio. Qué el silencio sale de adentro, de las cuencas llenas de los ojos (pero de entre los espacios intersticiales). Pero después están las notas deducibles de Blue In Green, que presentan una indiscreta metáfora de a variedad. Un día puede ser una muerte. Otro día un espejo, el mismo día la multiplicación y las leyes simples de la matemática financiera. Otro día son una mujer que no me mira porque no me atrae. Un particular día es la redundancia (de un espejo, o de una muerte o de una mujer). Una vez es la intimidad y eso significó un alivio barato que se disipó en horas. Ni la homeopatía ha curado este mal, ni la astrología ha predicho una cura homeopática. En algún momento me río solo (el único que me escucha es Blue In Green), me río por la paradoja del silencio en el que guardo conmigo mismo esta vasta cantidad de sonidos ruidosos. Hace dos meses que no duermo. El señor F. me hizo presente, ayer, en su despacho. Me amenazó con el despido, con una daga y otras algarabías de la muerte. Lo que más me asusta de aquel hecho que se volverá rutinario, es la soledad que avendría con la pérdida de trabajo.El señor F. comunicaría al señor P. de mi mala conducta laboral. El señor P. a los señores K. y J., que tan vecinos son entre ellos. Y así me negarían cada puesto laboral y mi soledad se haría más patente, mi soledad con Blue In Green. El señor F. ha preservado siempre una conducta intachable, despacha los sobres con la habilidad de Mercurio y tiene dos hijos, cuatro nietos, una esposa muerta, una esposa viva y una amante. Yo creo que me permitiría el empleo por algunos meses más. Cuando llegue el momento, me despediré, alquilaré un bote y me perderé en alta mar, en donde nadie conoce a Miles Davis. Un amigo se atrevió a pronunciar la idea de que solemos profesar la identidad de dos distintos a partir del efecto que causan, siendo tan afines a las leyes de causalidad. De tener razón, la situación se resolvería con el silencio jugándome una mala pasada, después de haber conocido las suertes de Kind of Blue y con el insoportable mutismo que me reclama escuchar a Miles Davis. De cualquier manera, el suplicio es Blue in Green. (Miles Davis, . . . )

lunes, 28 de diciembre de 2009

En la segunda guerra mundial no murieron tantos


Muertos durante la segunda guerra mundial- En grupos económicos (en centésimos de millones)


Judíos: 3

Homosexuales: 2

Mártires: 1

Mártires sin fe: 20

0,7 seres: 0,7 seres

Perros con sarna: 0,3

Perros sin sarna: 0,2

Perros que se saborean el lomo y se arrancan la cola: 0,1

Abióticos: 0,1

Fanáticos: 0

Tantos: 0






Mapa de muertos en la segunda guerra mundial
(en dorado)

Hitler existió, como existe la frutilla al agua, como Nietszche escribió, como Paulo Coelho existe, porque el mundo es un entramado de compensaciones y porque el hoy después es pasado, pero tiene menos potencial de pasado que potencial estético.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Podría haber sido

[Cortázar no leyó a Borges. Borges no leyó a Joyce. Joyce no leyó a Kafka. Kafka no leyó a nadie. Nadie no leyó a Todos. Todos no leyó a Anselmo*. Anselmo no leyó a Aristóteles. Aristóteles, definitivamente no leyó a Homero.

Entonces los conejitos blancuzcos del narrador de "Carta a una señorita a París", que eran vomitados y contenidos (por una inclinación del sujeto al ácido acético), resultan ser retenidos por la vesícula. La vesícula crece y alcanza dimensiones exageradas. Todos están sorprendidos. La vésicula sigue creciendo y todos ya acusan redundancia. Todos odian a redundancia y le exigen una solución. Redundancia apela a sinónimos pero hay un grave error ontológico. La cirugía descubre a la vesícula que sale al exterior. Por dentro, anidan los conejitos. Son extraídos con harto cuidado y colocados sobre hojas de papel blanco mate. La gente cree que el blanco mate no produce anemia, pero, para aquel entonces, la negligencia de estas voces populares es puesta en evidencia por la Ciencia. La Ciencia no come ácido acético, pero se junta con la Carmen y la Estela (las carmen y estela). Un neologismo surge. Entonces, el narrador ya sufre de anemia y la luz solar lo conduce a emociones violentas. En ese mismo entonces, el narrador ya escribe. Después de aquel entonces, en entonces-2, continúa escribiendo. Rearman la vesícula con un método innovador y los conejitos vuelven a anidar en ella. La tal vesícula es reincoporada al cuerpo del narrador, que no se suicida. El narrador no debe tomar complementos de bilis por el resto de su vida, pero tiene anemia.

Por otro lado, en lo referente a Homero, el tal existe y además debe robarse a una a la que llamó Helena, para suscitar el enfrentamiento que nunca antes pasó. Culpan a Paris El hecho nos parece más justificado ahora que anteriormente, y la gente ya no lee a Homero. Los espartanos están de acuerdo. Cortázar no lee a Homero. Todos quieren a Paris y Helena, y quienes no, son acusados de antropófagos, machistas, misóginos y enviados a la hoguera. Helena es mujer.]**

*Yo no leí a Anselmo.
**Idealista no leyó Gramática

domingo, 29 de noviembre de 2009

De cómo vencí al Msn, viajé al System 32, me tomé un café y me hice socialista

No es que no pueda sobrevivir sin messenger. No es ¿Cuántas horas a la semana lo uso? ¿Cuántas veces, al mes, me baño? Y bueno, ahí tenés. Pero es que, vos viste, el otro estaba entrecerrando los ojos, ¿vos te acordas?, los ciento veinte mil watts de la bombilla del costado que le desfiguraban los ojos (y ahora son tres, tres ojos), claro... vos viste. No es que no pueda sobrevivir sin messenger, pero al otro, ahí, medio dormido - medio despierto, le apagaron la luz. Y entonces quiso luz, pero estaba dormido ¿vos te acordas? Lo que pasa es que el otro también fuma paco.
Pero me desperté el otro día (el otro que puede ser el segundo, tercero y cuarto, contando desde la vez en que no pasó nada... a la noción del tiempo me la cobran por PayPal). Entonces me despertaba. Pc. Café con leche (microondas previo). Windows XP se está cargando ¿Cuál es la esencia de un microondas? Windows se sigue cargando ¿Desde cuando el cargador de Windows XP es verde? Windows está terminando de cargarse. Seguro que al microondas lo creó una de esas sectas del sur de Estados Unidos en las que bailan cumbia y le hacen justicia a los melanocitos de más (si, practican el racismo).
Mi escritorio. El café con leche quema. El Messenger se abre solo porque nadie me preguntó. La magia del Autorun: no sé si realmente están intentando convencerme para que adquiera uno de esos Toyota o no se enteraron del asqueroso adolescente de 17 años que soy. Ambos ¿no? Ambos, porque hay una relación de implicancia metida ahí... pero son las diez de la mañana. Tecleo ****, y no hago clic en "iniciar sesión" porque yo si aprendí a usar el





enter. Ya me imagino. Los dos o tres energúmenos de siempre, conectados. Casi tan energúmenos como yo (pero yo puedo verlos a ellos y pensar, "los dos o tres...") y que en realidad son dos, porque uno se conecta desde dos cuentas diferentes y ensaya que es un ser humano y que es feliz, por no se qué alteración del sistema límbico. Pero entonces el mensajito "Hay una versión de Windows..." si, si, si ¡Porque yo apreté el enter! "...Live MSN"...¿EH? Sin conexión. Y al vigésimo intento me dijo que la única manera de constatar la conexión del par de energúmenos a las diez de la mañana, era actualizando mi más anciano messenger, cambiarlo por uno que brillaba y era más joven y bailaba en la oscuridad. Claro, pero "yo no quiero". Para ese entonces, el messenger parecía haber agotado las vías de comunicación ¿Cómo infectar el asombroso entramado de bits de un sistema operativo con un instrusivo "gen para la libertad propia"? Porque yo iba con la cabeza gacha, les juro que había tirado la espada y les juro una cabeza gacha, protegiendo entre mis manitas (debilísimas) el Santo Grial que los otros me querían cambiar por unas bolsas (multiuso) Ziploc, aún cuando las bolsitas eran mucho más pesadas, aún cuando sin ellas iba a poder, tranquilamente, no usar no se que manga de colores como fondo para las ventanas de las conversaciones.
¿Cómo infectar entonces con ese gen de la libertad? Les juro que no obtuve respuesta. Más tarde entendería el error conceptual de la frase: debería haber infectado con un bit. Más antes no pude vislumbrar tamaña revelación. Más tarde si pude entender que el tal gen no existía.
Y creo que lloré o reproduje una canción melosa que recordaba mis andanzas como caballero protector del Santo Grial, y del Castillo de nosedonde, y de Avalon, y de sexo con Ginebra, y de como la industria del Msn había pervertido mi libertad de expresión, solo para vender dos o tres bolsas Ziploc de más (bolsas multiuso). Lo reproduje porque para ese entonces ya había globalizado mis penurias en el Facebook, y algunos me consolaron, otros me no-contestaron y unos últimos pusieron que "les gustaba". Y ese grupo de rock me hizo una canción. Y ya era famoso pero no tenía bolsas Ziploc, que encima son multiuso y ponen contentas a unas viejitas que salen en la propaganda.
Cinco horas después, no sé como, estaba haciendo terapia grupal con una comunidad de asquerosos y devastados individuos que habían sido víctimas de esta organización delictiva messengeriana que juega a "tururún"- Dios dice: morirás estrangulado por tus propias cuerdas vocales; "tururún" Dam dice: Ya lo sé.
Entre los neófitos había uno que era tuerto, o algo así, que se paró varias veces sobre un pedestal súper cubierto de estrellas multicolores, mientras los otros jugaban a decirse cosas pervertidas, pero de una manera sagaz y hasta nueva, por lo que induje, solamente, el nivel de perversión que la entonación escupía de a momentos. Y el tuerto: "El nuevo windows significa: más virus, más venta de las empresas de anti-virus. Significa enlentecimiento de la velocidad de la PC, y significa más venta de memorias RAM". Y después les explicó a algunos que "esos que compraban" eran ellos mismos. Pero siguieron escupiendo y no escucharon. Y yo mismo escupí.
El tuerto siguió hablando de un GRAN truco que nos permitiría abrazar al Santo Grial con más fuerza, y que no tenía mucho que ver con gimnasios o bolsas ziploc. Tuve que ir hasta System32, que es el lugar más top del disco local C, pero que no sé muy bien para que sirve. Pero vos suponé que es TOP. Escribí unos códigos, y ahí si, con el enter, pude entrar a mi Messenger viejo.
Y cinco horas más tarde me sentía feliz conmigo mismo, con System32 y hasta con el tuerto. Con el que pusimos un local de ventas de remeras del Che, que ya es monopolio. Y ustedes no me crean, no serán tan buenas como las bolsas Ziploc, pero al menos te retienen la grasa abdominal.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

Encuentran manuscritos de las nuevas temporadas

LOS GUIONISTAS DE "LAW AND ORDER" SE ATREVEN


AL CAMBIO


ES EN SU VIGÉSIMA TEMPORADA. ENCONTRARON MANUSCRITO. SÍFILIS. CIA. HUBO JUICIO ORAL.

Algunos guionistas piensan en castellano.

"Otros no saben escribir incesto" declara uno.





POR SUERTE LOS GUIONISTAS DE "LOST" TAMBIÉN SE


ATREVEN AL CAMBIO


CONTENTOS. BARBACOA. PERSECUCIÓN POR LA SELVA.


Incorporaron a los personajes de Eliott y Olivia.

Ahoran arriesgan que Incesto se escribe "Incestuos"

Mirá pero no toques

Cuando uno se va acercando a la facultad, uno (el mismo, el que se acerca a la facultad) se da cuenta de que "...there are more things". Ahí no importa si a esa rubia del costado el acné le está causando una proto-lepra que va a conducirla hasta la canonización. Lo que verdaderamente importa es que esa misma rubia, la misma, la que ahora está de frente y me mira como dando zarpazos, se compre una remera del Che, la use, no la lave, y la use. Y que, además, la haya conseguido a un precio más barato que el de la remera del pelado de allá, del medio. Y, si es que ha recibido una revelación, que también pueda haberla adquirido en un local callejero anti-imperialista (con banderas,
cintas de colores y esas cosas). Y bueno, después están los que roban remeras del Che, pero son buenos. Ya si te crees muy dogmático y demasiado digno, encima podés usar alpargatas.

Después está Utopía, que es un colectivo de gente rara que dice hacer política, por eso de que Aristóteles murió muy joven. Entonces ya están participando de elecciones y dicen "Nosotros somos Utopía", o algo así. Y ahí empiezan a hablar y que el centro de estudiantes, y que tomate un clonazepán, y que estás un poco epiléptico, y que hacete comunista. Frases comunes. Y entre que confunden la epilepsia con la esquizofrenia, uno se detiene a pensar y repensarle los puntos rojos en las sienes. Hay gente extraña que está mucho tiempo al aire libre. Si, estos de Utopía son gente rara. Que las bebidas más baratas, que ¿necesitás azúcar?, que abajo el Imperio de las Cocas Light. Y si, gente rara. Porque nadie le va a poner ese nombre a un partido político. Nadie que pueda leer un libro de Mario Bunge, dejar correr las páginas, interiorizarse en los objetos de estudio de una ciencia y saber que, claro, la política debe resolver. Pero nadie puede llamarse "Utopía". Se hubieran bautizado "Mirá pero no toques", que al menos juega con eso de los slogans y los mensajes hiperliminales. Pero no, "Nosotros somos de Utopía" y blablabla.

No, definitivamente, no lo hubiera llamado Utopía. Desde chico que tengo problemas para designar grupos. Las siglas me parecen tan anodinas y tan APERMA (Asociación Para El Resguardo de la Monotonía Anónima). Porque los artículos y las preposiciones, no califican para siglas. Siempre me pareció necesario un "Hiper" o un "Mega". El "Boys" es un recurso cosmopolita y funcional.

Y, mientras tanto, el otro sigue, que nosotros somos Utopía, y que te vemos perdido. Si, acerco un vaso de agua a los labios. Los mojo, porque no me merezco humedecer la garganta. De última, el "Utopía" es un salvoconducto: "Todo este tipo de cosas queremos lograr, esto es lo ideal, pero ni por asomo lo posible. Vos seguro que amarías cursar Linguística a las 10 de la mañana, pero ese es un lujo que solo pueden darse los que cursan linguística a las 10 de la mañana. El agua sin tierra es lo mejor para tu estómago, pero lo que podemos ofrecerte es el agua sin arena". Y mientras me mojaba los labios de tierra me di cuenta de que eso no me lo habían dicho. Pero si, es un salvoconducto: Desde hace años que quiero aprender a tocar el saxo, respirar con normalidad, que mi visión supere los 2 metros, escuchar la discografía completa de los Residents, publicar un manifiesto en favor de las traqueotomías públicas-express (pero bueno, eso es por aquello de que no respiro bien). Y entonces me pienso un Miles Davis hipoalergénico que además compone con unos toques de industrialismo y todo está excelente. Me despierto a los dos minutos, y estoy bebiendo tierra y los de Utopía ya se fueron pero dejándome cierta cuota de inspiración. Los de Utopía ya se fueron, están acribillando a un monopolio. Pero, entonces, la rubia se acercó a preguntarme la hora. Para mí que tendría que hacerse una extensión de su remera, y usarla de cubre cabezas, o algo así, como para asfaltarse la piel. Si, en la república esa de Platón, todos tenían las caras bien asfaltadas.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Metele la coma

Amo a esta chica palabra entonces le voy a proponer casamiento a esta entonces hasta que viene el consecuentemente consecuente me enamora entonces muere

Ahora me hice un test en Facebook

Cuando sentía que me estaba perdiendo de algo, ahora ya estoy conectado con el minuto a minuto entre axón y dendrita. Y si, me hice algunos tests en facebook.

1)¿Cuánto te gusta Hamlet?
Resultado: Suicida con consentimiento (por aquello de los que escuchan reguetón, que son en parte inconcientes).

Y bueno, alguien que no me conoce, me saca de una suicida. Cuando empezas a adentrarme y (mal)tratarme, te das cuenta de lo lejos que estoy. Ya me conocés y me entendés suicida hasta el litro de sangre, un poco nomás.

2) ¿Hamburguesas o salchichas?
Resultado: Vas a morir a los treinta años por una insuficiencia ocular inducida por un derrame que se extenderá a las mucosas bucales y las fosas nasales (con consecuencias remotas en el hígado y las glándulas de la felicidad y la infidelidad). Ante la cantidad de sangre, sufrirás un shock por impresión y caerás, dando la nuca contra una mesada (sustancial que frecuente una cocina a los treinta años de edad).

Nada demasiado impredecible y exacto.

3) Significado de tu nombre
Resultado: Alcohólico en potencia

Deberían especificar la edad a partir de la cual se cruza la potencialidad. Al menos moriré en una cocina.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Espacio infinito (Mandame la ambient)

Vivía en una nuez y me considera rey del espacio infinito. Yo tenía un espacio infinito. Pero hay cosas que de pronto empiezan a oler mal: el vitel tonné, un país emergente, la gangrena, un matrimonio ¿Una nuez? El espacio infinito te llega a quedar chico (y huele mal). Pero... a ver... No es que sea tan chico. No tanto. Ponele que las cortinas son. Que se te prenden de monotonía y esperas encontrarlas hasta en el inodoro. No, las cortinas no estaban bien. Y yo aprendí que ejercen una especie de misticismo violento contra todos los otros objetos del Espacio Infinito, y sus propias disposiciones. Porque no podés pretender que un par de imágenes de mazorcas o un trigal completo queden en consonancia con los sillones de franela azul. No. Porque uno puede ser ecléctico, pero también sabe ser ridículo. Y hasta a veces, como no reprimirlo*. Entonces querés arrimarle kerosene a un grupo de adolescentes hormonalmente activos. Pero ¿sabés que? Al grupito lo conducís hasta las proximidades de tu nuez, de tu espacio infinito. Claro que antes de eso, antes de prenderlo fuego. Entonces si. Ya tenías el kerosene a mano, o en las manos, por esto del cambio climático. Y fuego. Fuego al grupo de adolescentes ¡Si! Qué justamente rondaba la nuez. Se prendió la nuez, el espacio infinito. Y porque sí, porque la mirabas y te corría por las venas el dolor y la verguenza en forma de criaturitas con patas de anclaje y esos accesorios desaforados que solo saben portar los virus y algunas amebas con colesterol. Y se fue. Me deshice. Porque cuando la franela azul dice no: dice no.



Imagen asociada al infinito.
Subida por algún energúmeno que también
supo dar su opinión sobre el destino, el futuro
la gonorrea y otras asociaciones sin fines de lucro





Pero como uno es súper cool y está al mango de globalización, acto seguido encuentra otro espacio en el que pueda desenvolverse tal cual es ahora, y sin sentir los pómulos calientes (al menos provisoriamente).



Y todavía estoy en edad de encontrar el mundo lo suficientemente anodino y suicidarme sin haber puesto un pie en alguna oficina del estado. Ergo todo es volatilidad, y la fecha de caducidad de este blog es:



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O puedo hacer un curso sobre las bondades de la franela azul.





*Se conocen algunas variantes del género, capaces de adoptar una ridiculez desaforada y sentirse orgullosos respecto de ella. Algunos mitos orientales hablan de ridículos per se. El espacio sináptico de estos sujetos está en estudio.